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La moviola ó ¿quién pagaría la entrada?

 

 
Los momentos muertos en la película, en tu película y la de todos ¿cuántos son?.
Hay quien pareciera ser siempre protagonista de una película especial y hay quien parece ser un extra que solo pasa una fracción de segundo, sin otra siginificación más que pasar para dar una imagen de realidad. El protagonista va por la calle y necesita que a su lado pasen transeúntes. Sin embargo para ese extra, la película es otra poblada por algunos momentos significativos, que en verdad no son diferentes a la de otros millones de extras cuya vida no son más que una sumatoria de momentos muertos que nadie pagaría por ver en ningún lado.
¿Y ... sin nos acercamos más?. Mucho más hasta casi tocar la textura de la pantalla con nuestra nariz, tal vez no metamos en la trama y podamos ver - sentir y entonces veríamos otro matiz de colores.
Los momentos muertos estan en todos, pero también los protagonistas estelares en algún momento los tienen, tal vez en muchos. ¿Se han preguntado alguna vez la cantidad de idioteces sin sentido que pasarán por la mente de los que tienen los hilos del mundo? (Una gordita de apellido polaco lo saboreó) probablemente las mismas que a ustedes, tal vez más. Los "tipos capos" que manejan todo piensan las mismas cosas insignificantes, solo que alguien repartió los guiones tirándolos a la marschanta, como sí de ramo de novia se tratase.
Tal vez ese que ves muy seriamente hablando al "pueblo" (¿qué será eso?) está pensando solo en que le pica algún lugar "indecoroso" del cuerpo y millones tomarán sus palabras como inspiradísimos mensajes a seguir.
¿Pensaron en los "sabios, intocables y venerables" de eterno seño fruncido siempre revelando verdades y sentencias? (sí, sin dudarlo, pensaron bien, ese de apellido parecido al día de la semana es el ejemplo perfecto) imagínenlo las veinticuatro horas, los trescientos sesenta y cinco días.
No señoras y señores, descuiden no es con ánimo de ser demagogo, pero creo que en el fondo todos somos el mismo telón gris donde muy de tanto en tanto se proyecta una luz y vemos la intensidad protagónica en los demás porque nos mataría descubrir que en verdad es todo un gran momento muerto, el cual nadie pagaría por ver. Solo se proyecta esta aburrida película que llaman historia humana porque el proyectista se durmió y el público también y no hay nadie que proteste exigiendo que cambien la pelícual.
Quizás un parpadeo nos apague, quizás cuando despierte el espectador todo se termine. Quizás...