Hay estudios ocultos
que afirmar la existencia de seres cuya subsstancia no es material,
tampoco totalmente sutíl, sinó algo indefinido que actuúa
en los dos niveles. Este es el caso de los "Gusanos"; ya intuídos
por el alucinado y torturado barón Von Juntz. El "Gusano"
es una entidad espantosa y gigantesca que establece su guarida en la
tierra, en lugares que le son propicios.
Hay estudiosos que afirman que se tratarían de entes de una antigüedad
superior varias veces al actual ciclo creativo; muchísimo más
antigüos que el Universo tal cual lo concebimos nosotros.
En algunas tablillas de orígen sumerio se hace referencia a ellos
como "La cría de Tiamat". Tiamat, recuérdese
era el cáos, el no ser primigenio y ajeno a toda luz, órden
o razón. En el "Necronomicón" puede vérselo
bajo la figura de Azathoth, el cáos reptante.
Volviendo a los sumerios. En estas tablillas se describe el procedimiento
mágico para impedir que en la cuenca de los ríos Tigris
y Eúfrates se instale esta espantosa progenie. Estos oficios
religiosos invocan a todos los Dioses Arquetípicos, los Dioses
rebeldes que crearon el Universo y lo han creado en cada ciclo. Lamentablemente
el rito no está completo, y tampoco se puede decir que sea muy
fácil de reproducir en la actualidad.
Es muy probable que el lector acostumbrado a las imágenes de
Hollywood, cuando hablo de seres gigantescos y espantosos piense en
"Godzilas" con forma de gusano almorzándose a la gente
en una ciudad aplastada, pero siento decirles que es peor que eso, esto
es mucho más real que todo aquello a lo cual estamos mal acostumbrados
a llamar realidad, pues se trata del reino Astral, que es el tablero
donde nacen o perecen nuestras jugadas en el mundo pretensiosamente
llamado "real".
"El Gusano" es un ente que succiona energía. Se deleita
conscientemente (una palabra poco abarcativa para semejante aberración)
en consumir a los seres conscientes, debilitarles la voluntad, el pensamiento,
ir adomreciéndolos, consumiendo sus vidas, sus sueños
y deseos, hasta secarlos y dejarlos como una cáscara vacía
resignada a la tumba, sin haber vivido realmente. Solo habiendo transitado
por una patética kermese de lugares comunes y rutinas a los cuales
llaman vida.
"El Gusano" es eso. Ni más ni menos. Es lo que nos
mata y nos hace más débiles.
La progenie maldita de Tiamat tiene predilección por las llanuras
formadas por grandes ríos. Esto se debe a que estos ríos
que bajan caudalosos y poderosos aportan una gran cantidad de energía
astral a sus habitantes, razón por la cual el "Gusano"
obtiene así muy buen ganado al cual ordeñar durante siglos
y siglos sin que estos se puedan enterar o sentirlo.
Hay culturas sabias que supieron detectar a este ser y neutralizarlo,
auyentarlo o incluso matarlo (aunque es difícil pensar en la
muerte de aquello que es la muerte misma). Hay cultura viejas y decadentes
que no han querido actuar contra la maldita progenie. Pero hay otras
culturas nuevas y necias que corren otra suerte muy diferente, son el
alimento para "El Gusano". El habitante de estos lugares malditos,
se asienta sobre las orillas y vive allí amoldando sus sueños
a la llana pesadez del paisaje, creyéndose los más felices
y envidiados, los más hermosos e inteligentes, mientras que en
verdad sobreviven hundidos en una ciénaga infecta.
Las bellas, felices y brillantes reses van siendo ordeñadas y
secadas perfectamente adaptadas a los ideales del "No Ser",
recelosos de lo exterior y convencidos de ser el centro del mundo, la
envidia de todos, el lugar donde la gente aún vive tranquila
y feliz, en familia amparados de la frialdad y corrupción reinante
en otras playas.
Cuando a los habitantes de estos lugares malditos no se les cumplen
sus pequeños sueños por los cuales solo se sentó
a esperar, suele reaccionar airado y ofendido echándole la culpa
de todo a conspiraciones internacionales, instituciones trasnacionales,
invasores, el vecino de al lado o cualquier otra cosa que se le cruce
por su cabecita.
Y así siguen y seguirán siendo consumidos sin saber jamás
que los come. Solo los más sensibles y abiertos de mente reaccionan
a tiempo y huyen despavoridos, pero en no pocos casos la maldición
actúa como un virus que se manifiesta con la lejanía,
convenciendo a la pobre víctima de que en ningún lugar
estaba mejor que en su tierra, con sus afectos, sus costumbres, y lugares.
Cuando el pobre tonto vuelve ya es tarde, generalmente se da cuenta
que es así, pero ya "El Gusano" se apropió de
su voluntad y jamás podrá recuperar la energía
suficiente para escapar otra vez. La víctima tratará vanamente
de protegerse con el auto engaño pero ya será tarde para
todo. Los sueños nunca engañan y entonces noche a noche
los que regresaron a la guarida se despiertan sudando frío y
gritando: ¡¡PERO QUE PELOTUDO FUI!! LA PUTA QUE LO PARIÓ....