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Grandini, esa corbata te ajusta mal.

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De Alejandro Mariatti

Marcos Octavio Zanetti, por todos conocido como "Grandini" empezó su larga trayectoria por el año 1956. Recién egresado del Conservatorio de Arte Dramático; de donde estuvo a punto de hacerse echar cuando recién instalada la Revolución Libertadora, se reivindicó como peronista, saliendo a manifestar el solo con el bombo y pintando en varios frentes la consigna prohibida "Viva Perón". Muchos esfuerzos le costó al director del conservatorio resistir las presiones que le exigían su expulsión. También ayudó a su favor la reconocida trayectoria de su padre como un fiel caudillo radical y la actividad del propio Marcos, quién antes de la revolución era un furioso anti peronista, lo cual le había traído numerosos problemas desde la secundaria.
Aparentemente el vuelco ideológico de Marcos fue posterior al derrocamiento "Fue como caerme del caballo, como la conversión de San Pablo" según palabras del propio Marcos, desde ese día esa "conversión" le hizo bastante complicadas las cosas. En los primeros sesenta es allegado al grupo de intelectuales de la revista "El Escarabajo de Oro", especialmente su director Abelardo Castillo, del cual estuvo a punto de estrenar "Israfel" en el papel protagónico "pero el papel se lo afanó Alcón" según dijo Marcos, además severas diferencias entre ambos frustraron su permanencia, quien pretendía imponer sus puntos de vista a la obra. También ensayó obras de David Viñas con quien dado sus caracteres e ideas dispares, jamás llegó a estrenar, abandonó todo a poco del estreno. A partir de ese momento es su paso a la vida itinerante y clandestina. Se dedica a montar pequeñas obras en talleres y fábricas. Este peregrinar lo llevó hasta Tucumán donde a la par que trabaja (mal y poco según sus compañeros que tenían que cubrir sus tareas) como zafrero presentaba obras escritas, actuadas y dirigidas por el, con la colaboración de gente del lugar. Por esa misma época en la zona actuaban los comandos de "Tacuara". Marcos presentaba en esas cálidas noches su propia obra "Evita capitana y montonera" hasta que el ejército alertado por una denuncia sobre actividades "subersivas" organizó una gigantesca redada. Marcos fue bajado de escena a empujones en plena representación, caracterizado como Evita. Lo pasearon por los lugares más oscuros y apartados de los montes tucumanos a punta de fusíl. Durante toda la noche Marcos un poco a pedido y otro por gusto fue improvisando a los "compañeros soldados" diversos personajes de su repertorio. Esto le valió ser liberado por falta de méritos, las autoridades no consideraron una actividad subversiva la de Marcos, aunque el una vez liberado insistió en ser considerado como un perseguido político, debido a esto fue puesto en un avión de vuelta a Buenos Aires.
Una vez en Buenos Aires se emplea en el Ministerio de Comercio, en tareas administrativas. Allí hizo una vida común de empleado durante trece años, matizando la rutina con las bromas que jugaba a sus compañeros de oficina, las cuales no siempre eran muy bien comprendidas y recibidas. Su histrionismo encontraba desahogo en esporádicas presentaciones para peñas, cumpleaños, casamientos, velorios y otros eventos sociales de compañeros, amigos, conocidos o simplemente metiéndose colado. En estas ocasiones supo presentar su obra maldita: "Evita capitana y monotonera", una de estas fue en el cumpleaños de quince de su hija Flavia en julio del setenta y cuatro, poco después de la muerte del general Perón. Gracias a esto su hija pidió la custodia de otra familia y su esposa la separación. Ambas lo lograron.
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